Necesito calmarme
No vamos a resolver nada ahora. Tampoco necesitamos entender todo lo que está pasando. Durante unos minutos, solamente vamos a ayudarte a bajar un poco la intensidad.
Quedate donde estás
Si estás en un lugar seguro, no necesitás hacer nada especial. Sentate si podés. Apoyá los pies en el suelo.
No luchés contra lo que estás sintiendo. No necesitás obligarte a estar bien.
Por unos minutos, solo permitite estar aquí.
Respiremos un poco
No tratés de respirar profundamente. Simplemente dejá que el aire entre y salga un poco más despacio.
Volvé a este momento
Mirá alrededor.
Sin buscar nada especial, identificá mentalmente:
Tres cosas que podés ver.
Dos sonidos que podés escuchar.
Una sensación física que podés reconocer.
Puede ser el peso de tu cuerpo sobre la silla, tus pies contra el suelo o el aire sobre tu piel.
No tenés que resolverlo ahora
Esto que estás sintiendo es parte de este momento. No tiene que convertirse en todo tu día.
Tal vez todavía estés preocupado, enojado, triste o cansado. Está bien.
El objetivo no era hacer desaparecer lo que sentís. Era recuperar un poquito de espacio dentro de vos.